
Martes 04 Octubre 2011
Este año, Juniors Movimiento Diocesano ha querido premiar al Colegio Imperial de Niños Huérfanos de San Vicente Ferrer por su dedicación y trabajo con los niños más desfavorecidos de Valencia. Por eso, durante el encuentro de educadores 2miliPico en las instalaciones de dicho colegio, se hizo entrega a su Clavario Mayor del premio San Mauro; un reconocimiento que el movimiento entrega por segundo año consecutivo.
P. El premio San Mauro se une a una larga lista de reconocimientos por la dedicación a los niños huérfanos y en situación precaria por parte de la fundación. Estos premios, ¿suponen un incentivo para seguir desarrollando su labor ?
R. Evidentemente si. Es un aliciente para nosotros en el sentido de que nos estimulan en nuestra labor de cada día. Por otro lado, aquí no trabajamos por los premios. Seiscientos años no se justifican por los galardones que ahora se estilan dar, sin embargo, si que sirven de respaldo porque, lógicamente, a la gente nos gusta ser premiados y nos gusta que se reconozca nuestro trabajo y más si es por dedicarse a tu tierra y a tu sociedad.
P. ¿Qué significado tiene para usted nuestro premio San Mauro?
R. Es unirnos a la labor que realiza el Movimiento Junior en el tiempo libre. Nosotros trabajamos día a día en nuestro colegio como si fuera un campamento permanente con distintas actividades donde la más importante es la educación reglada que reciben los niños y niñas que tenemos aquí. Luego, el apoyo a su crecimiento personal como personas, como cristianos, como ciudadanos del siglo XXI y de nuestra Iglesia.
P. ¿Cómo valora la estrecha relación que existe entre el Movimiento Junior y la Fundación del colegio Imperial de Niños Huérfanos de San Vicente Ferrer?
R. Positivamente. Es la segunda ocasión que se celebran los premios San Mauro aquí en el Colegio Imperial y además el vincularnos a través de estos objetivos es en definitiva lo que nos une como cristianos. Como el Sempre Units. Sempre Units para siempre con Jesucristo que es quien debe estar siempre presente en nuestras vidas y en nuestro futuro.
P. En 2010, la Fundación cumplió 600 años de su creación. ¿Qué es lo que ha hecho posible tantos años de tradición?
R. Claramente San Vicente Ferrer que desde el cielo ha estado cuidando y velando a sus niños y que no deja de ser, como decimos nosotros, el milagro constante y permanente que ha persistido a lo largo de la historia de San Vicente. Era muy taumaturgo, hacía muchos milagros, los hizo en todas partes y el milagro que más ha durado y quizás el más importante y entrañable ha sido este: el cuidar de la infancia de su ciudad natal, Valencia, y de la Comunidad Valenciana.
P. Por último, nos gustaría conocer qué retos son los que se plantean conseguir desde el Colegio Imperial en un futuro próximo.
R. Continuar siendo fieles a nuestra misión de educar a los niños, de acogerles, de abrirles una puerta de esperanza al futuro y, sobre todo, de que puedan seguir creciendo en el conocimiento de nuestro Señor, en la fe y a la altura de las circunstancias y de las exigencias del tiempo presente.
Muchas Gracias y enhorabuena por tan merecido premio.